domingo, 19 de febrero de 2017

Reseña (157) || {Los reyes malditos IV} La ley de los varones

Título original: La Loi des Mâles
Autor: Maurice Druon
Traducción: Ma. Guadalupe Orozco Bravo
Libro: 4/7
Formato: Tapa blanda
Páginas: 336
Género: Ficción, Histórica


SinopsisJunio de 1316. Tras un corto y catastrófico reinado, Luis X acaba de morir envenenado. Por primera vez desde hace trescientos años, un rey de Francia desaparece sin dejar un heredero varón. La corona puede ir a la cabeza de una niña de cinco años, sospechosa de bastardía, hija del primer matrimonio de Luis X. También puede ser destinada al hijo que espera la segunda esposa del rey fallecido...

Este cuarto volumen de la serie Los Reyes Malditos revive las luchas encarnizadas que, para apoderarse de la regencia del reino, librarán tres parientes del rey muerto, entre ellos el conde de Poitiers, que recurrirá a la "ley de los varones" para justificar su derecho al trono, adaptándola hábilmente a las circunstancias.
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Tras el reinado de once Capetos parecía que la dinastía estaba destinada a gobernar Francia por siempre, y tras los esfuerzos de Felipe el Hermoso parecía que esta nación iba camino a la cima. Lo sucede su hijo Luis, que se empeña en brincar de tontería a tontería. Pero muere poco tiempo después de su coronación, dejando detrás el recuerdo de sus ejecuciones y de su fracaso en Flandes. 

Los súbditos se revelan ante éste gobierno débil, la gente muere de hambre y el Tesoro real está vacío. La sucesión está en duda; Luis el Obstinado tuvo una hija que declaró bastarda, Clemencia está embarazada, Carlos de Valois quiere cualquier trono disponible y Felipe de Poitiers se sabe capaz de reinar.


Los personajes. Luis está muerto, Clemencia está devastada. Clemencia de Hungría es una viuda de 23 años, está embarazada de cuatro meses y la obsesiona la idea de que su esposo jamás llegará a conocer a su hijo. Encima se ve rodeada de la agitación del Palacio, Carlos de Valois no duda en echar mano de su sobrina y a su alrededor crece la expectación por saber si dará a luz a un varón. Clemencia, la eterna palomita, se abandona a la voluntad de los demás.

Pero el personaje que se lleva los aplausos, al menos en mi opinión, es Felipe de Poitiers. Hereda la visión política de su padre y ve la oportunidad de enderezar los estragos de su hermano. Toma las ambiciones de sus oponentes y las tuerce en su contra, también se aprovecha de los planes de sus aliados y basa su candidatura con toda su astucia.
En el otro lado del conflicto se encuentra el cardenal Duèze, que hace otro tanto por sus propias aspiraciones. En él se nos muestra un hombre inteligente, trabajador y empeñado en cultivarse. Cosas que no duda en usar a la hora de promover su carrera, aprovechando su apariencia y sus recursos al máximo.

Y entonces aparecen Guccio y María de Cressay. Sus historias encuentran el modo de entrelazarse con las tramas principales, a la vez que hacen el papel de tortolitos románticos. No es que se trate necesariamente de un romance malo, Maurice Druon hace un buen trabajo mostrando éste lado de las costumbres, pero para mí carecían de interés en comparación con lo demás. Eso y que María es tan ingenua como Clemencia, pero sin el respaldo o el carisma que se puede encontrar en ella. Guccio, por su parte, tiene un buen desarrollo de personaje y lo sitúa muy convenientemente. Sólo sus amoríos me cansaban, porque tenían el clásico noviazgo de que sí, que no, que sí, que bueno, que mejor no...

La trama. Como es usual, en este libro chiquitito hay muchos datos dispersos, que van encajándose en la trama cuando surge la oportunidad. Por ejemplo, Duèze era un estudioso, que viene a implicar que le gustaba tontear con un montón de cosas. Esta situación se aprovechó para mencionar lo raros que eran los alquimistas, porque viene una "receta" para "depurar" la orina de un niñofuchis
Pero Maurice Druon también se vale de esta costumbre para hablar de trayectorias ilustres (como la del mismo Duèze, su carrera eclesiástica lo llevó primero a ser arcipreste y acabó llegando a cardenal y más), política religiosa, asentamientos famosos, costumbres y hasta moda. Todavía no entiendo muy bien cómo hay tantas cosas en tan pocas páginas, y sin que me parezca una lectura pesada.

En fin, vengo tres libros diciendo que Francia y el Vaticano armaron un lío monumental; y en este libro los cardenales POR FIN se las arreglan para elegir Papa, mientras que en Francia tratan de tomar una decisión que no deshaga el país. Los cardenales no están en las circunstancias que les habría gustado, pero esta elección tan chusca y hasta ridícula ocurrió en la historia real. 
Hechos como éste son los que me llevan a criticar la ficción "normal", hay tantos ejemplos de barbaridades en la historia que bien podrían olvidarse de sus clichés, sólo hay que llegar al lugar correcto en Wikipedia para dudar de la cordura de la realidad. 

Pero bueno, La ley de los varones es lo que pasa cuando un grupito de hombres listos y ambiciosos se encuentran. Los protagonistas de ésta historia se valen de artimañas legales, engaños, trampas, presión, deudas y alianzas. Felipe de Poitiers se encamina por el sendero de su padre, mueve sus hilos y se adelanta a sus adversarios; Carlos de Valois no suelta nunca su influencia y aboga por lo que le conviene; los protectores de Juana (la bastardita) enseñan los dientes y arman jaleo. Vaya, que todo el mundo se ocupó de poner su granito de arena en la balanza para determinar quién sería el nuevo/a rey/reina de Francia, decisión que a la larga tendrá sus consecuencias.

Para no enredarme más en la historia de éste libro, concluiré diciéndoles que las cosas en Francia se ponen feas, pero para los lectores la diversión coge vuelo. La prosa es sencilla, los hechos históricos están bien hilados con la ficción, tanto que la credibilidad de ambas partes puede confundirse. Lo único que no acaba de gustarme es la historia romántica de Guccio y María, siento que Maurice Druon armó un acto demasiado grande para el pedacito de datos que creo que tomó.


En resumen, La ley de los varones es una de las razones por las que me encanta la saga Los reyes malditos. La intriga está a la orden del día, con dos tramas simultáneas y una versión novelada muy entretenida de la historia.
Y ustedes, ¿han leído alguno?
¿Les gusta la novela histórica?
Angie

2 comentarios:

  1. ¡¡Hola!! Quería avisarte que te nominé al Tag UNDER 200, te dejo el link de mi entrada para que puedas verlo y hacerlo si querés :)
    Link a mi entrada

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    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Por supuesto que sí :D aunque tal vez tarde un poco

      Nos leemos~~

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También les dejo una selección de emojis, nunca se sabe cuándo vas a necesitar una pizza.
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