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viernes, 8 de julio de 2016

Reseña || {Dollanganger II} Pétalos al viento

Título original: Petals on the Wind
Autor: V.C. Andrews
Traducción: J. Fernández
Libro: 2/5
Formato: Tapa blanda
Páginas: 552
Género: Ficción, Gótico, Drama


Sinopsis: Continuación de la inolvidable Flores en el ático, la presente novela está escrita con la misma maestría y sensibilidad, pero lleva la historia de la familia Dollanganger a extremos de subyugante tensión. En efecto, lo que en la anterior novela era ternura infantil ahora se ha convertido en erotismo, resentimiento y astucia...Esta apasionante saga familiar incluye también los títulos Si hubiera espinas, Semillas del ayer y Jardín sombrío.
Dando click podrán ver las reseñas disponibles en el blog
Vuelvo a dar batalla con las reseñas, aprovechando que tendré un par de días "libres". Para mí, Pétalos al viento fue una novela en dos partes: el comienzo cansado y el final entretenido; y la reseña también tendrá dos partes, la segura si no han leído el primer libro, y la segura con spoilers del primer libro. 

Leí Flores en el ático hace mucho tiempo, pero creo que éste libro comienza justo después del final del primero. Los chicos Dollanganger prosiguen con su aventura y no tienen idea de lo que les espera, porque éste libro es mucho más...¿oscuro? que el primero.


Los personajes. Los protagonistas siguen siendo los niños Dollanganger y la narradora es Cathy. Cathy es, de verdad, el personaje femenino más irritante de la historia. Y eso que he leído Violín, aunque ambas protagonistas luchan por el puesto. Catherine Doll tiene quince años, está enojada, tiene toda su vida por delante y no duda nunca que se saldrá con la suya. Eso en sí no está mal, pero Cathy toma unas decisiones CUESTIONABLES, por no decir otra cosa. Lo bueno es que evoluciona muy bien, la sensualidad es una parte fundamental de su personaje y eso nunca deja de estar presente, así como su rencor, pero su sensatez aumenta un poco con los años.

Otro personaje con la cabeza dura es Chris, el hermano mayor. Él es irritante por su terquedad, en el libro se narran como veinte años y no hay una sola ocasión que desaproveche para hacer constar "sus ideas". Fuera de eso es un muchacho listo, tranquilo y que ama a su familia.
Los demás personajes caen dentro de tópicos y son poco más que instrumentos para la trama; tenemos a un amable doctor de mediana edad, a una maternal señora muda, a una pequeña niña con complejos que nunca la abandonan, a un joven bailarín egocéntrico... No es que fueran del todo planos, pero son tan poco interesantes en sí que no los mencionaré, aunque tengan papeles relevantes para la historia.

La trama. Como ya dije, comienza justo después del final del primer libro y cuenta la vida de la familia Dollanganger durante unos veinte años. Primero va a pasos muy pequeños, vemos el día a día de los niños y nos enteramos con detalle de los problemas a los que se enfrentan. Luego el tiempo se acelera y pasan algunos años, en los cuales los chicos crecen y se establecen. Los primeros años fueron los más difíciles, los niños estaban viviendo un período complicado y ninguno de ellos era razonable; la cosa se pone peor porque Cathy es la reina del drama. Pero luego el mundo se hace más grande y los dramas son más soportables. 


Lo único verdaderamente malo es que los giros son predecibles y pasan cosas demasiado convenientes; por ejemplo, si Cathy hubiera querido ganarle el vestido a una señora en una tienda, la señora habría descubierto que no traía dinero. Fuera de eso es un drama interesante, V.C. Andrews no escatimó en diversidad.



*spoilers del primer libro*

Los hermanos Dollanganger comienzan su aventura justo después de haber escapado de la mansión, y van de camino a Florida, porque su plan de vida es convertirse en trapecistas para pagarse la vida. Carrie sigue enferma por el arsénico y vomita, lo que llama la atención de una señora (Hennie) que insiste en llevarlos con un doctor. Y así acaban acogidos por Paul, porque los atiende y decide ayudarlos.


Vuelvo a los personajes, Cathy es lo que yo llamo "una cashonda". Su sexualidad es uno de los pilares de su vida, el otro es su deseo de vengarse de su madre. Se siente atraída por todos los hombres que muestran interés en ella, y aunque siente remordimientos, sólo se esfuerza por contenerse con Chris. Otra cosa agotadora sobre su personaje es su conciencia sobre su propia belleza, es un tema recurrente en la narración y ella basa su confianza y sus planes en esto. Fuera de eso es pasiva y dolida, permite que sus parejas hagan lo que quieran con su vida y se queda tan tranquila, incluso se ofrece voluntariamente a ser una especie de instrumento sexual y llega a soportar violencia; sólo se lamenta si algo interfiere con sus planes de venganza. Así que si quieren leer a un personaje femenino "moderno", Cathy no es para ustedes.


Chris sigue atrapado en el ático, por decirlo de alguna manera. Nunca deja de intentar ser la pareja de su hermana, y en su adolescencia no dejaba pasar una oportunidad de besarla o tocarla. Llega incluso a enojarse con Cathy por resistirse, porque nunca dejó de creer que su amor estaba bien y que debían estar juntos. Cathy era débil a sus impulsos, pero hay que darle crédito por mantener alejado a Chris. Aunque sus métodos eran tontos con ganas...no sé en qué mente caben esos planes.


Y aún así el peor personaje es la mamá, Corrine llegó a la cima de su maldad en Flores en el ático y se conserva ahí durante todo este libro, por lo menos. No contenta con haber tratado de envenenar a sus hijos para heredar su fortuna, lo niega hasta el último momento. Pero eso sí, llora mucho y se consuela con sus viajes por el mundo y sus compras. Lo único que se puede decir sobre este personaje es que es cruel.


*fin de spoilers del primer libro*

Lo malo en general del libro es que el drama del ático se extiende al mundo exterior, los personajes siguen jugando los mismos papeles, sólo que con más gente participando; en ese sentido el segundo libro es más del primero.


En resumen, Pétalos al viento es lo que pasa cuando la realidad se lleva a su punto más dramático/malvado. Los personajes no son especiales, pero hay que darle mérito a la autora por los problemas en los que los mete.
Y ustedes, ¿lo conocían?
Si no, ¿se les antoja?
Angie

sábado, 25 de abril de 2015

Reseña de: (Dollanganger I) – Flores en el Ático


Título original: Flowers in the Atic
Autor: V. C. Andrews
Traducción de: Jesús Pardo
Género: Ficción, Gótica, Juvenil


Sinopsis: Desde su publicación original Flores en el ático se convirtió en un fulminante best seller y fue adaptada al cine con gran éxito. Primera entrega de una serie sobrecogedora, esta novela narra la terrible experiencia vivida por cuatro niños que, víctimas inocentes de unas pasiones prohibidas, crecen en un lúgubre encierro, aislados del mundo por una madre cruel… 

La apasionante saga de la familia Dollanganger incluye también los títulos Pétalos al viento, Si hubiera espinas, Semillas del ayer y Jardín Sombrío.



No puedo creer que este sea un libro que los niños americanos leen como a los trece años, según tengo entendido. Es…perturbador.

Desde las primeras líneas sentí como si me hubiera salido de mi cabeza, literalmente después del primer párrafo tuve que parar para asegurarme que era un relato ficticio. Al menos yo tengo que prepararme cuidadosamente para leer/ver algo con cosas malas y esa preparación consiste en asegurarme de que no hubo consecuencias desastrosas.

Lo sé, a veces soy una chica delicada. Y por ese motivo este libro me afectó tanto. No es que haya mucha violencia física, pero hay toneladas de violencia psicológica. No en forma de ataques verbales, sino que los hermanos Dollanganger mayores se pasan todo el libro colgando de un hilo, con una fe tan inocente y tan desesperante en una madre que evidentemente los está abandonando, mientras hacen lo que pueden por proteger la infancia de sus hermanos pequeños, que cada vez están más marchitos.

De la trama, puedo decir que se va oscureciendo. El libro comienza con Catherine describiendo su vida antes de que muriera su padre, lo que cuenta es una infancia perfectamente feliz, no del todo normal porque consiste básicamente en esperar a que su padre regrese los viernes con regalos para todos. 
No sé si la intensión de V.C. Andrews era que esta parte también fuera algo perturbadora, pero para mí resultó siendo así. Algo así como una comedia de amor familiar, exagerada y artificial, donde los padres y los hijos son perfectos y tienen una vida perfecta con todo lo que quieren y amándose sin límites.
Y luego se muere y pierden todo, porque su mamá nunca trabajó ni pensaba hacerlo. Por lo que los lleva a casa de los abuelos para tratar de recuperar la herencia de su padre y así seguir viviendo como estaba acostumbrada: yendo de compras y dedicando su vida a verse bien. Así que, con el fin de conservar las apariencias, se pone de acuerdo con la abuela para esconderlos en el ático mientras ella se dedica a ganarse el cariño del abuelo y que así vuelva a ponerla en su testamento. 
Y es cuando las cosas se ponen feas. Al principio los niños están llenos de esperanza y conservan su inocencia, están incómodos pero aún se sienten amados y felices. Los hermanos mayores, Cathy y Chris, hacen lo que pueden para mantener ocupados a los hermanos menores, los gemelos Cory y Carrie, inventando juegos y tratando de hacer su encierro más llevadero. 
Después viene una caída lenta y llena de obstáculos en el ánimo y la salud de los hermanos. La abuela les lleva comida todos los días, pero es lo mínimo y lo único que les proporciona son advertencias y amenazas para que se comporten púdicamente, dados los antecedentes de su madre.

Mi única queja es sobre un par de personajes. Cathy y Chris están bien, como ella es la narradora de la novela conocemos a los demás a través de ella. Aun así todos los personajes me parecieron bien construidos, dan muestra de mentalidades diferentes y cada cual se lee con una base fuerte. 
Tanto Cathy como Chris pasan los problemas de la pubertad solos, apoyándose como se les ocurre el uno en el otro y cuidando como mejor pueden a los gemelos. 
Lo que me gustó de los hermanos es que les dio personalidades claramente definidas, cada uno de ellos enfrenta su encierro de una forma distinta y al crecer se acentúa su individualidad. 
Lo que no me gustó es que Andrews hiciera a los gemelos tan maduros, Cathy y Chris pasaron porque ya eran algo mayores cuando comenzó todo, pero los gemelos tenían cinco años y a veces actuaban o usaban un lenguaje demasiado complicado. 
Corrine, la mamá, fue el personaje que más/menos me gustó. Ambas cosas porque es un personaje muy simple, no es profunda y que me lleve el diablo si no la odie en cada página, y que haya causado esa impresión en mí es lo que la hace tan buena. Ella es un villano extraño, la odias porque está vacía y se limita a satisfacer sus expectativas personales, por las que es capaz de lo más ruin, pero no lo hace por el mero fin de lastimar. Osea que es cruel, indescriptiblemente cruel.

En fin, que no es un libro feliz de ninguna manera que se me ocurra. Y no guardo esperanzas de que alguno de los libros de la saga de la familia Dollanganger vaya a serlo.

En resumen, Flores en el ático fue para mí una novela impresionante, que a pesar de algunos descuidos me atrapó totalmente en el oscuro mundo de los hermanos Dollanganger. Si estás buscando un final feliz, no lo vas a encontrar aquí.



viernes, 20 de febrero de 2015

Reseña de: El Golem


Título original: Der Golem
Autor: Gustav Meyrink
Ilustrado por Santiago Valenzuela
Género: Ficción, Gótico, Misterio, Mitología

Sinopsis: El Golem recoge una antigua leyenda relacionada con el gran rabí Loew de Praga (1512-1609) y con imágenes vigorosas evoca los misterios del gueto de Praga. El Golem es una figura de arcilla animada por obra de la cábala, para defender a los judíos, pero que se escapa fácilmente del control y provoca catástrofes.

Lo que podría ser sólo una extravagancia gratuita, sin más interés que el de un relato bien contado, adquiere significado simbólico: el Golem personifica a los autómatas humanos, que crean la sociedad moderna. Lo mismo que el Golem, el hombre moderno realiza la parte a él asignada contra su propia voluntad y con un rigor atroz. A este pesimismo fundamental, la novela añade un continuo misterio, una atmósfera de errores trágicos en los que juegan enigmáticos cabalistas, una metafísica expedita pero dramática ("la boca de cada hombre se convierte en la boca de Dios si creéis que sea la boca de Dios").

Esta habilidad para crear una visión turbulenta y grandiosa tiene su mejor realización en El Golem. Meyrink se inspiró en las descripciones de la gran ciudad de Charles Dickens, a quien había traducido, para recrear la atmósfera urbana de Praga.

Ha sido objeto de múltiples estudios que exceden la literatura: filosofía, religión, ocultismo, alquimia, magia, cábala.

El mismo año de su publicación fue adaptada al cine por el expresionista Paul Wegener. Desde su publicación, no ha habido una generación de lectores que no se haya visto cautivada por esta enigmática obra. Entre 1915 y 1920 se vendieron más de 150.000 ejemplares, encabezando Meyrink la lista de autores más vendidos entre 1915 y 1940, contribuyendo al éxito de la novela la edición de bolsillo destinada a los soldados del frente.





Me gustó y no estoy segura de entender por qué.

No voy a decir que sea un mal libro, ni de cerca, sólo no es la clase de lectura que me emociona. Tampoco voy a decir que brincara de la emoción cuando tenía tiempo de leerlo, pero es la clase de libros que te deja un buen sabor de boca.

No sé por dónde empezar, así que será lo obvio y comenzaré por el principio. Cuando abrí el libro lo primero que hice fue ver las ilustraciones, y pensé que eran muy raras y muy tenebrosas, perturbadoras. Después de pasearlo un par de días me animé a leerlo. 
Y el inicio fue algo retador. Sentía que leía cantadito en mi mente, pues es un libro al estilo de antes- naturalmente-, y por lo tanto no tiene la simpleza de los libros más actuales. Es descriptivo, se toma su tiempo para escribir una cosa muy simple, necesaria para la novela, pero simple al fin. Así que paré un poco y me preparé mentalmente para leer algo a lo que no estoy acostumbrada.

Mi temor fue vano, Meyrink me atrapó después de unas pocas páginas.

No sé qué fue. No me sentí conectada con ninguno de los personajes, ni me pareció que alguno de ellos fuera especialmente profundo. De hecho en el fondo-un fondo no tan profundo como debería- todos parecen iguales. Tienen, por decirlo de algún modo, el mismo molde.

En general la trama fue algo oscura, o tal vez estaría mejor dicho melancólica. Quizá me pareció así por influencia de las ilustraciones, que como dije antes son…dramáticas.
En fin, no siento que sea un libro para hablar de la historia, o para ahondar mucho en sus partes.

Sencillamente, es un clásico. Y lo es por una razón. Tratar de describirlo es como intentar explicar por qué te gusta el chocolate. Puedes hablar sin parar, con suerte con sentido, pero no se puede. O al menos yo no puedo.



Es difícil puntuar un libro así, y aunque siento que merece cinco huellitas, le daré cuatro porque creo que no es una recomendación infalible.