Autor: Morris West
Traducción: Valentina Gómez de Muñóz
Género: Ficción
Sinopsis: Para sorpresa de todos -cincuenta años atrás no se concebía que un pontífice no fuera italiano- un cardenal de origen eslavo es elegido para sucederle, un hombre que ha sufrido en su propia piel la crueldad del régimen que gobierna su país.
El nuevo Papa es un hombre enérgico, cálido y cercano, que detesta la pompa y anhela renovar la Iglesia desde dentro. Mientras tanto, al convulso clima político se le añade la posibilidad de una hambruna que afectaría a millones de personas. El Papa tendrá un papel crucial a la hora de evitar un enfrentamiento armado de consecuencias imprevisibles.
El nuevo Papa es un hombre enérgico, cálido y cercano, que detesta la pompa y anhela renovar la Iglesia desde dentro. Mientras tanto, al convulso clima político se le añade la posibilidad de una hambruna que afectaría a millones de personas. El Papa tendrá un papel crucial a la hora de evitar un enfrentamiento armado de consecuencias imprevisibles.
No he tenido muchas ganas de ponerme a escribir sobre este libro, incluso pensé en saltarme la reseña y hacer como que no pasó nada. Pero ya había escrito la sinopsis y en general acomodado la entrada para cuando terminara de leerlo...
Todo se resume a que no me motivó lo suficiente para desear leerlo durante el día. No recuerdo cuándo lo comencé, pero es de esos libros que dejan la impresión de que llevas leyéndolos meses. No sé si me explico. Es un libro muy sonado porque el autor fue profético en su escritura, si no me equivoco, lo escribió como quince años antes de que eligieran a Juan Pablo II. Y Cirilo Lakota se acerca mucho a lo que según yo fue Juan Pablo II. ¿Alguien más fue a una escuela católica? Recuerdo que nos sacaron de clase para ir a la casa de las monjas a ver la televisión porque los cardenales ya se habían decidido por su sucesor. Gracias a este libro aprendí un poco acerca de cómo se eligen los papas nuevos, yo creía que sus votos eran secretos, al estilo democracia. Y la madre directora, malvadamente, nos dijo que el humo salía blanco porque quemaban una cosa bien especial. Diez años engañada.
Como sea, uno de los motivos fuertes para que no quisiera escribir sobre Las sandalias del pescador es que hay muchos personajes y ya se me olvidaron sus nombres. El problema es que era un libro prestado de la biblioteca y lo entregué apenas terminé de leerlo. Así que hablaré vagamente de todos los personajes excepto de Cirilo Lakota, el Papa que eligieron. La controversia es que este papa ficticio es ruso, en una época en que los rusos estaban al borde del conflicto con EUA y con China. Isaac estuvo dándome lecciones de historia hace un par de días, pero el motivo por el que eso fue necesario es que nada se pega en esta cabeza mía y ya olvidé todo lo que me enseñó. Lo siento Isaac, no eres el primer hombre que fracasa en la tarea.
