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sábado, 24 de octubre de 2015

Reseña de: {Una serie de catastróficas desdichas III} - El ventanal

Título original: The Wide Window
Autor: Lemony Snicket
Ilustrador: Brett Helquist
Traducción: Néstor Busquets
Género: Ficción, Infantil


SinopsisQuerido lector:
Si todavía no has leído nada acerca de los huérfanos Baudelaire y acabas de empezar este libro, no sigas; hay algo que debes saber antes de leer ni una sola frase más: Violet, Klaus y Sunny tienen un buen corazón y son muy listos, pero sus vidas, y siento tener que decirlo, están marcadas por la mala suerte y la desgracia. Todas las historias que les toca vivir a estos tres niños son miserablemente desdichadas, y la que se narra en el libro que tienes ahora en tus manos quizá sea la peor de tofas.
  Si no tienes estómago para soportar una historia en la que te vas a encontrar con un huracán, un artefacto de señales casero, sanguijuelas hambrientas, sopa de pepino fría, un malvado villano y una muñeca llamada Dulce Penny, entonces lo más probable es que este libro te llene de desesperación.
  Yo continuaré registrando por escrito estas trágicas aventuras, pues a eso es a lo que me dedico. Tú, sin embargo, puedes decidir por ti mismo si eres capaz de soportar la narración de esta desventurada historia.

Con todo mi respeto,
Lemony Snicket
Dando click podrán ver las reseñas disponibles en el blog
Pues éste es el último libro de Una serie de catastróficas desdichas que tienen en la biblioteca y, como tengo otros planes para mi dinero-que incluyen un bello libro en pasta dura-, será el último que verán por aquí en mucho tiempo. Más porque me parece que están descontinuados y en algún lugar leí que los últimos libros de la serie ni siquiera tienen una edición en español, osea que conseguirlos es prácticamente imposible.  A menos que pueda encontrarlos de alguna otra manera...

Otra cosa es que he estado curioseando un poco y la serie es uno de esos casos en los que las críticas son en blanco y negro, o los aman o los odia. Creo que yo soy un poco del segundo grupo, pero me inclino más hacia la indiferencia, o al menos eso es lo que me digo a mi misma.

En fin, la adición a la serie es ahora la Tía Josephine. Vive en una colina sobre el Lago Lacrimoso, en una casa que parece estar a punto de caer por el precipicio en el que está enclavada. También es una loca de la gramática y una miedosa total, el autor menciona que incluso tiene miedo de tocar las perillas de las puertas por miedo a que vayan a explotar. Y al igual que con el Tío Monty, viven con ella cosa de una semana antes de que el Conde Olaf haga otra aparición, ésta vez en la forma del capitán Sham.


El libro comienza con los niños esperando en el embarcadero del pueblo con el señor Poe, que les dice que no puede llevarlos hasta la casa de la Tía porque tiene trabajo que hacer en el banco y no debería perder más tiempo. Así que los manda en un taxi y los deja solos, de nuevo.


No se me ocurre mucho más que decir, la calidad de la narración ha sido constante en el sentido de que los personajes no se han hecho más profundos y la historia tampoco "sube". No sé cómo más podría decirlo. Da la impresión de que la vida de los Baudelaire será una especie de repetición de lo que ha pasado anteriormente, con la única adición de que los adoptan personas diferentes y el Conde Olaf se disfraza de alguna otra cosa. 
Osea que El ventanal tiene el mismo cuerpo que Un mal principio y La habitación de los reptiles: los hermanos llegan a la casa de algún familiar que se encargará de cuidarlos, viven con el familiar unos cuantos días y toman algún papel en la vida diaria en la casa, luego pasa alguna cosa y el Conde Olaf aparece disfrazado de algo que le permita acercarse al familiar en turno, el Conde Olaf comete alguna fechoría ayudado de alguno de sus amigos del teatro y se deshace del tutor, luego pretende adoptar de nuevo a los hermanos o lo que sea, los hermanos usan sus superpoderes de atarse el pelo/leer/morder para frustrar los planes del Conde, le cuentan al señor Poe, el señor Poe no les cree nada hasta que le demuestran su inteligencia y el Conde Olaf se escapa y los deja en manos del señor Poe hasta el próximo libro.

Y pues eso es todo. Me imagino que se supone que sea algo divertido de leer para un niño pequeño, pero no veo qué cosa buena puede salir de eso, más que hacerlo pasar un rato con un libro en las manos. Quizá sea pronto para juzgarlo, teniendo en cuenta que son tantos libros. No sé


En resumen, El gran ventanal es un pequeño cuento por excelencia. Tiene personajes simplones, una trama simplona y parece que seguirá así en los siguientes libros. De nuevo, si lo que buscan es un "libro intermedio", éstos podrían ser lo que quieren. 
Angie

miércoles, 21 de octubre de 2015

Reseña de: {Una serie de catastróficas desdichas II} - La habitación de los reptiles

Título original: The Reptile Room
Autor: Lemony Snicket
Ilustrador: Brett Helquist
Traducción: Néstor Busquets
Género: Ficción, Infantil


SinopsisEstimado lector:
Si has elegido este libro con la esperanza de encontrar un sencillo y alegre cuento, temo que has elegido el libro equivocado. La historia puede parecer divertida al principio, cuando los hermanos Baudelaire pasan un tiempo en compañía de interesantes reptiles y de su divertido Tío Monty, pero no te dejes engañar. Si sabes algo de los desafortunados niños Baudelaire, sabrás ya que hasta los acontecimientos más agradables acaban por llevarles siempre por el camino de la desgracia.
  De hecho, en las páginas que tienes ahora entre tus manos los tres hermanos sufren un accidente de coche, tienen que soportar un horrible hedor, enfrentarse a una mortífera serpiente, lidiar con un enorme cuchillo, una gran lámpara de lectura de bronce y con la reaparición de una persona a la que hubieran deseado no volver a ver jamás.
  Yo no tengo más remedio que dejar constancia de estos trágicos acontecimientos, pero tú eres libre de volver a colocar el libro en la estantería y buscar algo más suave.

Con todo mi respeto,
Lemony Snicket
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Sigue con ese estilo burlón tan extraño que encontré en Un mal principio y también es bastante pequeño, tiene 190 páginas. Así que de nuevo lo leí mientras se me secaba el pelo luego de bañarme.

Aquí el personaje nuevo es Montgomery Montgomery, alias el Tío Marty. Como nos adelanta en la introducción, el Tío Marty es un señor muy amable. Se dedica a estudiar serpientes y está super emocionado porque tiene planeado un viaje a Perú para buscar nuevas especies. No sé qué más podría decir de él, porque es un personaje la mar de simple, al igual que el resto de los personajes de estos libros.

El señor Poe le contó al Tío Marty lo que los Baudelaire pasaron con el Conde Olaf, por lo que está al tanto de sus problemas. En su casa los hermanos tienen habitaciones separadas y comen como es debido, incluso les prepara pastel de coco. Además de que alienta los pasatiempos de los niños, porque le encarga a Violet que arregle unas trampas, a Klaus que lea sus libros sobre Perú y a Sunny que muerda una cuerda para hacerla pedazos más cortos.
Pero pasó lo mismo que con el primer libro: es fugaz. Y no sólo porque sea un libro pequeño, las cosas pasan volando. Vivieron con él una semana, y en esa semana pasaron un montonal de "desgracias", como el autor se encarga de repetirnos en cada página. Lo malo es que la historia es contada como si tal cosa, tiene una total falta de seriedad.
Es más, el Conde Olaf -aquí llamado Stephano- tiene una de las escenas clásicas de las caricaturas en la que confiesa todos sus crímenes.

De nuevo, este es un libro infantil. Y no por su temática, sino por la forma tan... ¿ingenua? que tiene Lemony de escribir. En serio, hay dos páginas llenas con la palabra "jamás" porque jamás debes tocar los cables, no vaya a ser que te mates en el proceso.
Pero bueno, continúa con la historia de los huérfanos Baudelaire justo donde se quedó el primer libro, de modo que van de camino a la casa del Tío Monty. Una cosa normal en este libro es que al parecer todo el molesto papeleo se hace instantáneamente, el señor Poe arregla todo en un santiamén. Creo que es algo así como parte del encanto, me lo creo totalmente que estos libritos podrían leerse de a capítulo con un niño pequeño. Sólo por eso no me molesta tanto leerlos, me trae recuerdo de cuando la vida era más sencilla.  

En resumen, La habitación de los reptiles sigue en la línea del primer libro, osea que es un librito sencillo para pasar el rato. Si lo que buscan es pasar más tiempo viendo unos dibujos que leyendo. 

Angie

lunes, 19 de octubre de 2015

Reseña de: {Una serie de catastróficas desdichas I} - Un mal principio

Título original: The Bad Beggining
Autor: Lemony Snicket
Ilustrador: Brett Helquist
Traducción: Néstor Búsquets
Género: Ficción, Infantil


Sinopsis: Estimado lector:
Siento decirte que el libro que tienes en las manos es extremadamente desagradable. Cuenta una triste historia acerca de tres niños con muy mala suerte. Aunque son encantadores y muy listos, los Baudelaire llevan una vida llena de desgracias e infortunios. Ya desde la primera página de este libro, cuando los niños están en la playa y reciben terribles noticias, y a lo largo de toda la historia, todo tipo de desastres les van pisando los talones. Casi se podría decir que tienen imán para las catástrofes.
Sólo en este librito tan corto los tres jóvenes y simpáticos niños se enfrentan a un codicioso y repulsivo malvado, se ven obligados a llevar ropa que pica, sobrevien al desastre de un pavoroso incendio, a un complot para despojarlos de su fortuna y a tener que tomar gachas frías para el desayuno.
Yo tengo la triste obligación de escribir estos desagradables acontecimientos, pero a ti nada te impide cerrar inmediatamente este libro y leer algo más alegre, si eso es lo que prefieres.
Con el debido respeto,
Lemony Snicket
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Estoy en shock total. Isaac acaba de decirme que este libro fue convertido en una película, y no una película chapucera para proyectar en el auditorio de la secundaria, Jude Law hace de Lemony y Jim Carey es el Conde Olaf. Pero eso no es todo, ¡Netflix hará la serie de los libros! ¡Y son TRECE libros! Yo creía que eran tres, ni siquiera entiendo por qué.  

En fin, es un libro muy pequeño, de apenas 162 páginas y hay algunas que son más dibujos que letras. Pero probablemente voy a intentar leer todos los libros de la serie, por lo que al final decidí no juntar las "reseñas" de los tres que tiene la biblioteca. Aún así son demasiado pequeños para llenar la cantidad de espacio que suelo usar, haré mi mejor intento.

Los protagonistas son Violet, Klaus y Sunny, los hermanos Baudelaire. Violet es la hermana mayor, se caracteriza por ser la inventora y cada vez que tiene que pensar en algo se quita el pelo de la cara con un lazo. Klaus es el hermano de en medio, su rol es ser el lector y cada vez que los hermanos necesitan saber algo le preguntan a él o le encargan investigarlo. Y Sunny es la hermana pequeña, apenas un bebé. Ella simplemente muerde todo y balbucea, pero el autor se encarga de poner en el libro lo que probablemente quería decir. En realidad, el libro está lleno de pausas para explicar lo que sea, por lo general el significado de alguna palabra.

También está el señor Poe, el abogado de los papás de los niños. Dejaron especificado en su testamento que querían que el señor Poe fuera el encargado de ellos en caso de que murieran, que Violet recibiera su herencia cuando fuera mayor de edad y que su tutor legal fuera algún pariente. Su papel es el de adulto que no escucha a los niños, aunque en el fondo se preocupe por su bienestar.
El villano de la historia es el Conde Olaf, una especie de primo lejano de los señores Baudelaire, razón por la cual los hermanos acabaron en sus garras. Es un típico malvado infantil; huele feo, tiene amigos que parecen sacados de un circo de fenómenos, tiene un aspecto aterrador, es sucio, mentiroso y está absolutamente decidido a sacar provecho de los protagonistas. También es actor de teatro.

Las cosas comienzan cuando los niños van a pasear a la playa y el señor Poe va en su encuentro para decirles que su casa se quemó, con sus padres dentro. Los lleva a ver los restos de su casa, de la que no quedaron más que cenizas, y se los lleva a su casa mientras encuentra algún pariente para dejárselos. Resulta que el pariente más cercano es el Conde Olaf, porque vive en la misma ciudad.
De ahí en adelante son un montón de pequeños detalles en las vidas de los Baudelaire, cosas como que su vecina se llama Justicia Strau -o algo así- y es un amor de señora o que el Conde Olaf los puso a hacerle la cena. Los capítulos son cortitos y tienen una ilustración representativa de lo que pasará, por lo que se lee en una sentada.

En resumen, Un mal principio es un buen librito para leer mientras esperas algo, no es el colmo de lo interesante, pero es suficiente para entretener.
Angie